Bosques incendiados

Se priorizarán las actuaciones en las masas incendiadas, en ellas se centrarán las actividades de reforestación, que de acuerdo con la definición dada por la Real Academia Española implicará “repoblar un terreno con plantas forestales” donde repoblar es acción o efecto de poblar una zona donde antes existían plantas forestales, por ello se realizarán este tipo de actuaciones en áreas forestales donde antes había este tipo de bosques, tornando otra vez a su uso o destino y no plantando en lugares innecesarios o donde la naturaleza no ha considerado tener cobertura arbórea.

 

En cuanto al proceso de regeneración completa de una arboleda, se estima un plazo de unos 50 años, para el que se requieren inversiones plurianuales. Hay que tener en cuenta múltiples factores, como el tipo de bosque afectado, el clima de la zona, la inclinación del terreno o el daño producido.

Por ello toda aquella actividad repobladora de reforestación será priorizada hacia los terrenos incendiados, procurando que éstos sean los lugares de acción rápida donde se busquen padrinos que sufraguen los costes de reforestación en la misma anualidad del suceso o en la siguiente, para así perder el menor tiempo, suelo y materia orgánica posible.

Una vez conseguido el padrino se redactará un plan de reforestación incluido en el Plan de Gestión Sostenible donde se centren las operaciones a realizar en la masa quemada y todas las acciones restantes a realizar en el resto de masas que conformen el monte.